El colchón antiescaras es una solución viable, su función es disminuir la presión que se genera en las zonas de apoyo. Este tipo de colchón está indicado para todos aquellos pacientes inmovilizados que puedan presentar sudoración excesiva, incontinencia vesical o fecal, alteraciones en el flujo sanguíneo, fracturas o problemas neurológicos.

Existen varios factores que favorecen la aparición de las escaras: la movilidad del paciente ya que cuanto menor movilidad tenga el paciente, mayor es la probabilidad que contraiga escaras; la percepción de los estímulos dolorosos; la obesidad; la delgadez; la elasticidad y la compresibilidad de los tejidos de la piel; el flujo sanguíneo, el uso de un colchón inadecuado y los trastornos sistémicos. Cuando un paciente va a encontrarse mucho tiempo en cama en forma inmovilizada, se deben tomar una serie de recaudos para evitar la aparición de esta patología. Entre las medidas preventivas se encuentran las siguientes: atenuar la presión de las zonas sensibles mediante algún dispositivo como ser cama de agua, colchón de aire, colchón de espuma, colchón antiescaras, piel de cordero, etc. Procurar posiciones adecuadas y cambiarlas frecuentemente. Mantener la limpieza y sequedad de la ropa. Higienizar con agua y jabón neutro. Nutrición adecuada. Ingesta de un litro y medio como mínimo de agua.

TIPOS

  • COLCHON ANTIESCARA EN COCOS
  • COLCHON ANTIESCARA TUBULAR
Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Cerrar menú